19 junio, 2024

Los entretelones de la remoción del arzobispo de La Plata: una protesta el Jueves Santo, el episodio que colmó la paciencia del papa Francisco

De a poco parece ir armándose el rompecabezas de la situación que determinó la severa decisión del Papa Francisco de remover al arzobispo de La Plata, Gabriel Mestre. Ahora se conoció que el hecho que colmó la paciencia de Jorge Bergoglio fue la protesta con pancartas que realizaron feligreses en la catedral de Mar del Plata durante la procesión de entrada en la solemne misa crismal de Jueves Santo repleta de fieles que encabezaba el administrador apostólico designado por el pontífice.

Los feligreses protestaban por el traslado del vicario general (en la práctica, la segunda autoridad eclesiástica después del obispo) de la diócesis marplatense, el padre Luis Albóniga, a la diócesis de Jujuy, tras la decisión del Vaticano de iniciar una investigación sobre su gestión como administrador diocesano, o sea, siendo una suerte de coordinador de la transición entre la salida del obispo Mestre a su nuevo destino como arzobispo de La Plata y la designación de su sucesor.

La protesta fue la máxima expresión de una rebelión que se inició luego del nombramiento de Mestre al frente de la arquidiócesis de La Plata -la tercera en importancia del país detrás de Buenos Aires y Córdoba-, el 28 de julio del año pasado y el anhelo de muchos fieles de que el padre Albóniga fuera su sucesor, una rebelión presuntamente amparada, no desactivada, por Mestre que derivó en la sucesiva renuncia de dos obispos elegidos por Francisco para sucederlo.